sábado, 19 de agosto de 2017

109CSM. Salas (Huesca)





Cinco demonios unieron sus fuerzas para atormentar a un hombre.  Se dirigió a Salas, pero los demonios le impidieron continuar su viaje. 
 Llegaron dos franciscanos y lo llevaron a la iglesia. Los demonios gruñeron que la Virgen los haría liberar al hombre.
 Un judío preguntó a los demonios por qué no se apoderaron de los judíos.
 Uno de ellos respondió que no les hacían daño a los judíos porque éstos les pertenecían y los servían. El judío huyó y los demonios salieron del hombre poseído.
 Todo el mundo alabó a la Virgen por su liberación.






jueves, 17 de agosto de 2017

108CSM

 




Esta es cómo Santa María hizo que naciese el hijo del judío con rostro hacía atrás, como Merlín se lo había pedido.
 "Es justo que halle su mal, por ello, quien quiera porfiar contra Santa María."
 Y, de esto, oí contar lo que sucedió a Merlín, que se puso a discutir con un alfaquí judío, que en toda Escocia -por lo que me dijeron- no tenía par en sus saberes.
Y comenzó a hablar de la Virgen, aquel judío traidor, y a jurar mucho, por el Creador, que en Ella nunca quiso encarnar Nuestro Señor, ni podía ser.
 Merlín tuvo gran pesar cuando esto le oyó decir, y replicó: "Así Dios me ampare, antes pudo muy bien ser, porque el que hizo la tierra y el mar, con su muy gran poder, esto bien lo haría.
" El judío comenzó a porfiar y dijo: "No pudo Dios entrar nunca en tal lugar por esta razón: porque el que encerró en sí todas cuantas cosas son, ¿cómo se encerraría?"
Merlín se irritó mucho, y luego se hincó de hinojos, en tierra, y dijo: "Madre del que vino a salvarnos, éste dice de ti lo que no debiera, por ello quiero rogarte que, como yo sé, de cierto, que lo tuyo es indudable, lo que quiero pedirte ahora es que quieras mostrar a éste de la falsa ley, que anda en el error con locura, y, como su mujer esta preñada, que lo que nazca quieras Tú disponer que, como los otros tenemos el rostro hacia delante para mirar, lo tenga hacia atrás, y ande así toda la vida."
 Y cuando el plazo hubo llegado, en que parió la judía, bien pudo santiguarse quien aquel hijo suyo veía, porque tal se lo hizo engendrar Dios como Merlín se lo pidió pérfidamente, porque el rostro se lo hizo volver Dios, de delante a atrás, como le fuera rogar el hijo de Satanás, para hacer caer en vergüenza a su padre Caifás, que antes no lo creía.
Por ello su padre quiso matarlo cuando nació, pero Merlín lo hizo guardar, y lo entendió muy bien, para sacar a los judíos del error, pues creció y, con ello, los convertía.





martes, 15 de agosto de 2017

Regreso al atardecer



Regreso al atardecer

Camino tarde por senderos polvorientos,
las sombras de los muros caen oblicuamente,
y puedo vislumbrar a través de los sarmientos
la luna sobre sendas y arroyos silentes.

Canciones que un día entonara en el pasado,
entono una vez más, con acento cansino
y las sombras infinitas de lo que he viajado
se cruzan e interponen en mi camino.

El viento, la nieve y el calor solar
de muchos años tras de mí resuenan,
noches de verano y azul relampaguear,
tormentas e incomodidades que apenan.

Con la piel tostada y del todo invadido
  por el esplendor del universo entero,
siempre hacia delante me siento atraído,
hasta que las sombras cubran mi sendero.

lunes, 14 de agosto de 2017

107CSM

  
Segovia





En Segovia, una judía cometió un crimen y fue arrestada.
 La llevaron a un alto acantilado y estaba a punto de ser arrojada.
 Llamó a la Virgen, prometiendo convertirse en cristiana si María la preservara.
 La empujaron sobre el acantilado, pero la Virgen vino en su ayuda.
 La mujer no se precipitó sobre las rocas, pero cayó ileso, al pie de una higuera.
 Se levantó de un salto y empezó a alabar a la Virgen.
 Luego fue a la iglesia y vio una gran multitud de gente a quien ella contó su historia.
 Ella fue bautizada de inmediato.







jueves, 10 de agosto de 2017

106CSM

 








Dos escuderos intentaron un robo.
 Fueron atrapados y echados  a la cárcel
 Uno se comprometió a dar 100 clavos
hacia el edificio de la iglesia en Soissons
 si él escapar de la prisión.
 Sus acciones cayeron inmediatamente de él,
pero esperó hasta la noche para escapar.
 Le dijo a su compañero de su voto
y este último prometió 1000 clavos a la misma causa.
 El primer escudero escapó al atardecer.
El segundo escudero desapareció sin dejar rastro
 y el guardia atribuyó su huida a la Virgen



miércoles, 9 de agosto de 2017

105CSM






Cuando una niña jugaba en el jardín de la casa de su padre, la Virgen María se le apareció. La muchacha estaba muy asustada, pero la Virgen le habló suavemente. Le pidió que guardara su virginidad y le dijo que si lo hacía pronto iría al cielo.
La muchacha prometió permanecer virgen. Ella juró que nunca se casaría. Un día, su padre le dijo que le deseaba casarse con un caballero rico de Auvernia.
La niña le habló de su voto y se negó a entretener la idea. Sus padres, sin embargo, eran inflexibles y le prometieron en matrimonio.
La boda se celebró y la pareja se retiró a una cámara. Pero la Virgen hizo imposible que el novio posea a la muchacha, y ella mantuvo su virginidad. Durante un año vivieron así; Su marido no podía tener relaciones sexuales con ella. Por eso cometió un acto indescriptible y vergonzoso; Él cortó sus partes íntimas con un cuchillo. Todos los doctores de Pisa no podían cerrar la herida. La desafortunada mujer se quejó a un obispo, llamado Bonifacio, que sentía lástima por ella. Aunque hizo una investigación, no quería causar problemas, así que la envió de vuelta a su marido.
Inmediatamente, el sinvergüenza fue azotado con fuego, que también infligió a otras personas en la ciudad. Ellos mismos habían llevado a la iglesia, que estaba atascada con los enfermos. Todos sufrieron por el mal que el hombre había hecho. La mujer, que había sido herida por su marido, tenía un pecho inflamado. La llevaron a la iglesia y lloró a la Virgen. Ella se quejó de que la Virgen no había cumplido su promesa, pero la había hecho sufrir el fuego en su lugar.
La Virgen se le apareció y la consoló. Ella trajo con sus remedios para curar el fuego y la lepra. Le dijo a la niña que besara el altar y le prometió que sería curada. Ayudó a la muchacha a levantarse y la sanó del fuego y de la herida. La gente le dio a la niña caldo y jugo de uva verde. Cuando besó a los enfermos, también se recuperaron.




lunes, 7 de agosto de 2017

104CSM. Caldas de Reis



Caldas de Reis ( Pontevedra )




Un escudero tenía una concubina que era muy celosa de su esposa. La concubina le pidió consejo a sus vecinos para que ella pudiera tener al escudero consigo misma.


 Los vecinos le aconsejaron ir a la misa y robar un anfitrión consagrado para usar como un encanto de amor. La concubina tomó la comunión, pero no tragó la oblea que le ofreció el sacerdote.
 Cuando salió de la iglesia, sacó la oblea de su boca y la ocultó en su tocado.
 Cuando entró en la ciudad de Caldas de Reyes donde vivía, la sangre empezó a correr desde su tocado. La gente, al ver la sangre, le preguntó quién la había herido. Alzó la mano y sintió la sangre y les dijo que Dios la estaba castigando.
Cuando les contó cómo había ocurrido el milagro, alabaron a Dios.
 La mujer regresó a la iglesia y confesó su pecado, prosternándose ante una estatua de la Virgen. Luego se unió a un convento.





sábado, 5 de agosto de 2017

103CSM






Esta es cómo Santa María hizo estar al monje trescientos años al canto de una avecilla, porque le pedía que le mostrase cuál era el bien que tenían los que estaban en el Paraíso.

"Quien bien sirviese a la Virgen, irá al Paraíso"

Y de esto quiero contaros yo ahora un gran milagro que hizo Santa María, por un monje, que siempre iba a rogarle que le mostrase cuál bien hay en el Paraíso,
y que lo viese en vida, antes de morir. Y para ello, ved lo que fue a hacerle la Gloriosa; lo hizo entrar en un huerto al que muchas veces ya había entrado;

pero aquel día hizo que hallara una fuente muy clara y muy hermosa, y se sentó al lado de ella. Y, después de lavar muy bien sus manos, dijo: "Ay, Virgen, cuándo será que pueda ver un poco del goce del Paraíso -lo que tanto te he pedido-, antes de salir de aquí y que sepa qué galardón tendrá el que obra bien."

Tan pronto como hubo acabado el monje su oración, oyó a una avecilla cantar luego, en tan buen son, que se olvidó de todo, estando y atendiendo siempre en aquel lugar.

Tan gran placer hallaba en aquel canto y en aquella canción que sus buenos trescientos años estuvo así o más, creyendo que no había estado sino un poco, como está el monje alguna vez en el año, cuando sale al vergel.

Después se fue de allí la avecilla, lo que le causó mucha pena, y dijo: "Tengo que irme de aquí, que ya querrá comer la comunidad." Y se fue luego y halló un gran portal que nunca había visto, y dijo: "¡Ay, Santa María, váleme!
No es éste mi monasterio, ¿qué será de mi?"

Después entró en la iglesia y tuvieron gran pavor los monjes cuando lo vieron, y le preguntó el prior, diciéndole: "Amigo, ¿quién sois o qué buscáis aquí?"

Dijo él: "Busco a mi abad, que ahora aquí lo dejé, y al prior, y a los frailes, de los que me separé ahora cuando fui a aquella huerta; ¿quién me dirá dónde están?"

Cuando tal oyó el abad, lo tuvo por loco y también la comunidad, pero, desde que supieron bien cómo había sucedido este hecho, dijeron: "¿Quién oirá nunca tan gran maravilla como la que hizo Dios por éste, mediante el ruego de su Madre la Virgen de gran prez?

Y loemos por esto, pero ¿quién no la loará más que a ninguna cosa creada? Porque, por Dios, muy justo es el hacerlo, pues a fe que cuanto le pedimos nos lo da su Hijo, y aquí nos muestra lo que después nos dará."









viernes, 21 de julio de 2017

102CSM







Esta es cómo Santa María guardó a un clérigo para que no muriese en una sima adonde lo habían echado unos ladrones.
 "Siempre a los suyos vale y continuamente guarda de mal, sin más, la muy Santa Señora."
 De esto os contaré de buena gana un gran milagro probado que hizo, por un clérigo ordenado, la Flor de los Santos. Este era, de siempre, muy dado a Santa María y, cuanto más podía, se esforzaba en loarla.
 Habiéndose extraviado, cuando iba de camino se encontró a un niño que le dijo: "Mucho mejor, os guiaría, si quisiereis ir conmigo y me dierais algo; si esto hiciereis no tengáis pavor de que os hagan mal ladrones ni otros malos peones."
 Y él cogió unos pepitas y se los dio, de buena voluntad. Y cuando se lo hubo dado, el traidor lo llevó, por sus pecados, a donde estaban reunidos los ladrones, que tan luego llegaron, lo llagaron y lo despojaron de todo y lo echaron en una cueva, que no la había peor en ningún lugar, y era muy honda, y no redonda, y además tenía muy mal hedor.
 Y así al ir cayendo abajo, iba diciendo "Santa María", que vino a socorrerlo muy pronto y fue su guarda, para que no cayese hasta el fondo, como es lógico caer, pero se quedó en un lugar oculto de la pared donde moró aquella noche.
 Y tantas piedras echaron luego tras él que tuvo grandes terrores. Pero bien sé cómo no sólo no fue herido, sino que, como he oído, hacia la luz dio voces, llamando a la Madre del Salvador, y ellos huyeron, pero antes cubrieron el hoyo.
 Y lo oyeron los pastores que estaban en derredor, en aquel desierto, y cuando hubieron abierto el hoyo, vieron, de cierto, yacer aquel pecador.
 Y luego cogieron cuerdas y se las echaron y así lo sacaron, pero llagado y sin color. Y después que les hubo contado y demostrado la verdad, fue loada por ellos la que es, con mucho, la mayor de los santos.